Puntos Clave:
- Las iglesias metodistas unidas de todo Estados Unidos están respondiendo a los recortes de empleos a gran escala y la suspensión de fondos federales de la administración Trump.
- Para muchas congregaciones esto ha implicado ofrecer oración, atención pastoral, grupos de apoyo y otras formas de ayuda a quienes sufren la pérdida de su empleo. Algunas personas también están participando en protestas para defender a los/as trabajadores/as federales.
- Muchas iglesias metodistas unidas también están ajustando sus presupuestos para compensar las dificultades económicas de los/as miembros despedidos/as.
Aunque Toria Herd enfrenta un futuro incierto en su carrera con Head Start, sabe que puede contar con el apoyo de su congregación en la Iglesia Metodista Unida de Capitol Hill. "Realmente agradezco el apoyo incondicional" dijo Herd quien tiene un doctorado en psicología del desarrollo y trabaja con el programa federal de educación infantil temprana, que se encuentra en peligro bajo la administración Trump.
Incluso mis amigos/as y familiares que no viven en Washington D. C. ahora mismo no comprenden lo mal que está el ambiente en la ciudad. Por eso, creo que tener una comunidad que te ve y comprende el estrés, y lo mal que se siente la situación en la ciudad, es realmente significativo.
Su congregación se encuentra entre las iglesias metodistas unidas de Estados Unidos que están dando un paso al frente para apoyar a los/as trabajadores/as federales, contratistas y otras personas afectadas por los recortes masivos de empleos y servicios gubernamentales de la administración Trump.
Para estas iglesias, los últimos dos meses han traído consigo un desastre cada vez mayor, ya que sus miembros se enfrentan a la pérdida de ingresos y, en algunos casos, al acoso en línea, mientras que los/as colaboradores/as ministeriales que podrían ayudar a cubrir las necesidades se enfrentan a la pérdida de subvenciones federales. Esto ha obligado a líderes de La Iglesia Metodista Unida (IMU) a esforzarse por brindar consuelo y mitigar los daños mediante la oración, la atención pastoral, la ayuda para la búsqueda de empleo y los ajustes presupuestarios que apoyan a sus miembros que atraviesan dificultades económicas. Algunos/as metodistas unidos/as también han acudido a las protestas pacíficas y han presionado a los/as legisladores/as en nombre de los/as trabajadores/as federales.
Al mismo tiempo, los/as líderes metodistas unidos/as también reconocen que tienen un mensaje perdurable del amor de Dios para compartir en este momento. “Estamos en una crisis que es una oportunidad para que la iglesia sea la iglesia. Con esto quiero decir, que es una oportunidad para mostrar amor y perdón y, cuando sea posible, gracia y misericordia. Pero como dice 1 Corintios 13: 13 (versión NVI), ‘el mayor de ellos es el amor’” dijo el Rev. Erik Alsgaard, pastor de la Iglesia Metodista Unida Comunitaria en Crofton, Maryland, cerca de Washington D. C.
La Iglesia Metodista Unida Mount Vernon Place, en el centro de Washington D. C., cuenta con numerosos/as feligreses/as que han trabajado con el gobierno federal o para organizaciones financiadas con subvenciones federales. La iglesia ha cambiado el letrero de su marquesina para reflejar su apoyo a quienes prestan servicios gubernamentales. Foto cortesía de la Revda. Donna Claycomb Sokol, Iglesia Metodista Unida Mount Vernon Place.
Para muchos/as metodistas unidos/as encarnar el amor de Dios significa apoyar a quienes sufren en este momento.
La Revda. Stephanie Vader, pastora principal de la Iglesia Metodista Unida de Capitol Hill, enfatizó que los/as empleados/as federales son personas patriotas y trabajadoras, no los holgazanes de la caricatura. “No puedo enfatizar lo suficiente que la gente de mi iglesia no acepta trabajos federales a menos que ame a su país y realmente quiera servir, porque, honestamente, muchos/as podrían ganar más dinero en la industria privada, pero para ellos/as es un ministerio. Es una pasión muy profunda y es una parte fundamental de su práctica de amar a Dios y al prójimo” dijo.
Activando Defensores/as

Jerome Hinkle, miembro de la IMU de Capitol Hill, ha residido en Washington D. C. toda su vida pero nunca había estado dentro de un edificio del Capitolio hasta principios de este mes, cuando se unió a otros/as miembros de la iglesia para visitar las oficinas del Congreso y abogar por la financiación de su ciudad natal.
El Distrito enfrentó un impacto de $1.1 mil millones bajo la resolución continua, promulgada el 15 de marzo, que financia al gobierno federal durante los próximos seis meses. Si bien los residentes de D.C. habían pagado los impuestos que financian la ciudad, el Congreso aún aprueba su presupuesto durante el proceso de asignación de fondos.
Normalmente, los proyectos de ley de gastos provisionales incluyen disposiciones que permiten a D.C. continuar operando con el presupuesto aprobado por la ciudad, pero en esta ocasión se omitió dicha disposición. “Parecía que intentaban tomar nuestro dinero de los impuestos y simplemente ponerlo en algún lugar, impidiéndonos usarlo para cuidar nuestra ciudad, lo que no creo sea correcto. De verdad que no. Así que tuve la oportunidad de ir al Edificio Rayburn y hablar con algunos/as senadores/as y congresistas. Lo hice y me gustó” dijo Hinkle.
El Senado aprobó un proyecto de ley independiente para permitir que Washington D. C. acceda a su financiación. Se espera que la Cámara de Representantes aborde este proyecto esta semana. Para que entre en vigor, el proyecto de ley necesita la aprobación de la Cámara y la firma de Trump.
Aunque el futuro del proyecto de ley aún es incierto, Hinkle afirmó su compromiso de hacer todo lo posible para ayudar a su ciudad, que se encuentra en dificultades, incluyendo la defensa directa ante los legisladores.
Hinkle, quien forma parte de su consejo y es voluntario del ministerio de desayuno diario Comida y Amigos/as de la Iglesia Metodista Unida de Capitol Hill, también espera que la iglesia siga haciendo todo lo posible para ayudar. Ahora escucha atentamente a una feligresa que perdió su trabajo como parte de los despidos federales. "Somos el corazón de Dios en el vecindario. Somos la iglesia, y todos/as son siempre bienvenidos/as" concluyó.
Unos 60 miembros de la iglesia, ubicada a cuatro cuadras del Capitolio de los Estados Unidos, han visto sus vidas trastocadas por la purga federal. Cuando comenzaron los recortes, líderes de la iglesia se esforzaron por conectar a los/as trabajadores/as y contratistas federales de la congregación con miembros dispuestos a escucharlos/as y brindarles apoyo. “Tuvimos una respuesta contundente cuando la gente dijo que tenía algo que aportar; por lo que era evidente que la gente quería ayudar y ocuparse de alguna manera” dijo Ryan Clements, director de discipulado y servicio de la iglesia.
Conseguir que los/as miembros de la iglesia afectados/as por los recortes pidieran ayuda resultó más difícil, reconoció Clements. “Muchas personas con quienes hablamos dijeron: ‘Estoy sufriendo pero estoy seguro de que hay alguien que sufre más que yo, y no quiero ser una molestia’”.
Aun así, los/as líderes de la iglesia siguieron adelante con ellos/as, reconociendo que tanto la necesidad como el deseo de ayudar son reales.
Herd se alegra de tener ahora a alguien con quien hablar de sus preocupaciones. "Es muy alentador saber que estos/as miembros de CHUM-C, a quienes no conocía, están pensando en mí y orando por mí".
Para la Revda. Donna Claycomb Sokol, pastora principal de la Iglesia Metodista Unida de Mount Vernon en el centro de Washington, la oración y la sanación de los quebrantados son fundamentales. Ora con regularidad por los/as empleados/as despedidos/as y suspendidos/as, así como por quienes aún trabajan pero viven con la ansiedad de ver interrumpido su trabajo en cualquier momento. Ella y miembros de la iglesia también han participado en protestas públicas y han cambiado la marquesina de la iglesia para proclamar: "Apoyamos a los/as empleados federales".
“Y oro para que nuestra administración vea el profundo dolor y la destrucción que están causando y también le recuerdo a nuestra congregación con frecuencia cuánto deseo saber por lo que están pasando para poder orar de forma aún más específica o estar presente de forma más tangible” concluyó.
Los despidos masivos, liderados principalmente por el multimillonario Elon Musk y su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE por sus siglas en inglés) ya han provocado caos, ira, miedo y desafíos legales en todo Estados Unidos. Mientras tanto, hay poca evidencia de que DOGE esté logrando su objetivo declarado de reducir el desperdicio, el fraude y el abuso.
Se están eliminando secciones enteras de agencias sin que se les haya dado mucha importancia, afirmó la Revda. Ginger E. Gaines-Cirelli, pastora principal de la Iglesia Metodista Unida Foundry en Washington, quien añadió que los/as funcionarios/as de carrera a menudo solo tienen 15 minutos para limpiar sus oficinas antes de tener que abandonar la propiedad.
La IMU Foundry ha formado un grupo de apoyo para trabajadores/as y contratistas federales y también ha estado reuniendo a feligreses que podrían tener experiencia útil para las personas afectadas por los recortes, y ha creado una liturgia que busca ayudar a los/as feligreses/as afligidos/as a anclarse en su fe.
“Como residente de Washington D. C. y pastora de Foundry, he sentido como si un ejército vengativo e invasor se hubiera instalado en nuestra casa y estuviera alegremente, agitando una motosierra, privando a las personas de trabajos dignos, de recursos vitales y de la investigación médica que podría salvar vidas. Mucha gente morirá de hambre y de enfermedades en todo el mundo y en Estados Unidos debido a lo que está sucediendo en estos momentos” dijo.
Según La Prensa Asociada, jueces federales han bloqueado total o parcialmente acciones relacionadas con DOGE, fondos federales y empleados/as federales en casi 20 casos, y hay más pendientes. Las agencias federales tienen la autoridad para reducir su plantilla, pero la ley federal detalla el proceso para hacerlo. En muchos casos, los/as jueces están determinando que el gobierno simplemente ignoró la ley.
Dos jueces han ordenado la reincorporación de empleados/as federales en período de prueba despedidos/as por instigación de DOGE, pero hasta el momento la mayoría de las agencias solo les han otorgado licencias remuneradas. Otro juez federal dictaminó el 18 de marzo que DOGE probablemente violó la Constitución de Estados Unidos al desmantelar USAID y bloqueó nuevos recortes a la agencia. Sin embargo, este fallo no revierte los despidos de USAID. Mientras tanto, el gobierno está apelando estas y otras sentencias. Mientras tanto, los recortes continúan en todo el gobierno federal, afectando servicios tan diversos como los parques nacionales y la seguridad nuclear.
Estos recortes están teniendo un impacto mucho más allá de Washington D. C. La Iglesia Metodista Unida Oak Grove en Decatur, Georgia cuenta con varios miembros que trabajaron en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) donde casi 1.300 personas, 10% de la Plantilla, se han visto obligadas a dejar su trabajo. La iglesia también cuenta con miembros que resistiendo los recortes en la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés), así como en la Universidad Emory, vinculada al metodismo unido que, al igual que otras universidades de investigación, ha visto suspendidas las subvenciones de los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés).
Algunos/as miembros de la iglesia que son científicos/as investigadores/as también han sido objeto de acoso en línea, según la Revda. Beth LaRocca-Pitts, pastora principal de la Iglesia, quien dijo: "Es una situación muy angustiante porque parece estar afectando a muchas personas de diversos sectores. Es muy difícil de entender por lo que creo que lo único que podemos hacer es animar a nuestra gente a apoyarse mutuamente, a escucharse mutuamente y a ser compasivos/as ".
La iglesia ha creado un grupo de apoyo y ha contratado a un consejero profesional para trabajar con los/as miembros que están experimentando el dolor de la contracción federal y la investigación científica en la mira.
La Obispa Sue Haupert-Johnson de la Conferencia Anual de Virginia y otros/as líderes de la conferencia se unieron a una carta pastoral dirigida a los/as trabajadores/as federales despedidos/as, en la que también se invita a quienes sufren la pérdida de su empleo a encontrar consuelo en las iglesias metodistas unidas. Virginia ha albergado durante mucho tiempo a más de 144.000 empleados/as federales.
"Sabemos que están dolidos/as, confundidos/as y enojados/as, y también sabemos que son servidores/as públicos/as talentosos/as y educados/as, con valiosa experiencia y un corazón predispuesto para el servicio público y el bien común. Sabemos también que Dios aún no ha terminado con ustedes" dice la carta de la conferencia.
La Iglesia Metodista Unida Floris, en Herndon, un suburbio de Washington D. C., Virginia ha visto a muchos/as de sus feligreses/as perder sus trabajos por ser empleados/as federales, contratistas o trabajadores/as de organizaciones sin fines de lucro financiadas con subvenciones federales.
La iglesia, con 3.500 miembros ha celebrado un servicio religioso como momento de lamento, así como "Conversaciones Sagradas" para brindar apoyo espiritual a sus feligreses. Debbie Cali, directora de ministerios de servicio y conexiones de la iglesia, también está organizando apoyo práctico centrado en ofrecer asistencia gratuita para la búsqueda de empleo, así como oportunidades de empleo.
“El impacto individual y familiar apenas comienza a notarse; algunas personas están considerando declararse en bancarrota, mientras que otras buscan trabajo desesperadamente en un mercado laboral ahora saturado. En nuestros ministerios, también estamos viendo un aumento en las necesidades” dijo la Revda. Gina Anderson-Cloud, pastora principal de la IMU Floris.
Líderes coinciden en que La IMU puede ayudar en estos momentos. Sin embargo, ni la denominación ni las demás organizaciones religiosas tienen la capacidad de reemplazar todos los servicios que ofrece el gobierno estadounidense, afirmó Ken Ow, miembro de la junta del Concilio General de Finanzas y Administración.
Ow, miembro de la IMU del Norte de Bethesda en Maryland, trabajó durante 37 años en el área de finanzas para diferentes agencias federales antes de jubilarse en 2006. Uno de sus últimos cargos fue el de director de presupuesto del Proyecto Genoma Humano que contribuyó a mejorar la práctica médica. Comentó que solo ese proyecto costó 500 millones de dólares, una cifra considerablemente superior al presupuesto total de La Iglesia Metodista Unida para los próximos cuatro años.
Herd, miembro de la IMU del Capitolio, prevé que las pérdidas tendrán un impacto mucho mayor que quienes trabajan directamente con el gobierno federal. "Aunque aún no te haya afectado personalmente, no puedes ignorar lo que está sucediendo. Necesitamos que la gente se mantenga informada, pero también resiliente. No podemos dejarnos llevar por la desesperanza" dijo.
La reverenda Stephanie Vader (izquierda), pastora principal de la Iglesia Metodista Unida de Capitol Hill, se une a los feligreses en una protesta en apoyo a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). USAID, establecida por el Congreso para distribuir la ayuda exterior estadounidense, está siendo desmantelada por la administración Trump sin la intervención del Congreso. Vader hizo el cartel que dice "USAID hace grande a Estados Unidos". Dijo que un feligrés que trabajó con la agencia está muy preocupado por la posibilidad de que la suspensión de los fondos y el trabajo de la agencia cueste vidas en el continente africano. Foto cortesía de la reverenda Stephanie Vader, Iglesia Metodista Unida de Capitol Hill.
* Hahn es asistente al editor de noticias para Noticias MU. La puede llamar al (615) 742-5470 o escribirle a [email protected]. Para leer más noticias metodistas unidas subscríbase gratis a UM News Digests.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org