
Artículos de Opinión
Noticias MU publica artículos de opinión sobre temas específicos en la denominación. Los artículos de opinión reflejan una variedad de puntos de vista y son las opiniones propias de los escritores, que no reflejan las posiciones del servicio de Noticias MU.
¿Qué ha sido de la Obispa Minerva G. Carcaño, la líder episcopal del área de Sacramento en California, que ha sido suspendida?
El pasado 8 de marzo se cumplió un año desde que la Obispa Carcaño fue suspendida luego de que se presentaran denuncias en su contra. Su suspensión no tiene precedentes en la historia de La Iglesia Metodista Unida y aparentemente viola el límite de 60 días que establece el Libro de Disciplina para las suspensiones (párrafo 413a). Además, su caso debería haberse resuelto dentro de los 120 días siguientes a la presentación de la denuncia (párrafo 413b). Dadas las circunstancias del caso de la Obispa Carcaño, su suspensión equivale a un especia de "arresto domiciliario" eclesiástico.
Aún más preocupante para quienes aprecian a la Obispa Carcaño y para muchos/as metodistas que están observando lo que está pasando, es el hecho de que ella parece haber "desaparecido" de la vida de la iglesia. Sus contactos públicos, a través de la Conferencia Anual de California-Nevada, ahora son hechos por el personal de la conferencia. Le han mantenido tan incomunicada como a una prisionera política.
La Obispa Carcaño podría ser considerada una víctima de la cultura del secreto de La Iglesia Metodista Unida. La práctica de la confidencialidad en las denuncias contra clérigos/as ordenados/as, incluidos/as los/as obispos/as, tiene por objeto proteger a los/as acusados/as mientras se realizan consultas y se busca una "resolución justa", con la esperanza de restaurar a quien haya cometido una infracción en el ejercicio del ministerio. A través de los años, sin embargo, la política y la práctica de la confidencialidad se han usado como un arma contra los/as clérigos/as que han sido acusados/as, de la misma manera con la que se le pretende protege de sometido/as al “escarnio público”. En algunos casos, la cultura de confidencialidad de La IMU sirve más para proteger a la institución que para ayudar a un proceso de resolución justa.
Por ejemplo, una denuncia presentada el otoño pasado contra el Colegio de Obispos/as de la Jurisdicción Oeste por un pastor de Carolina del Sur, el Rev. Timothy McClendon, fue desestimada por "violación de la confidencialidad". McClendon alegó que los/as obispos/as del Oeste violaron el Libro de Disciplina al consagrar como obispo a un pastor abiertamente homosexual, Cedric Bridgeforth. No se puede negar que el Obispo Bridgeforth, ahora asignado al Área Episcopal del Noroeste del Pacífico, fue consagrado desafiando la ley metodista unida. Sin embargo, la denuncia de McClendon no se decidió por sus méritos, sino por el principio de "violación de la confidencialidad" del párrafo 413 del Libro de Disciplina.
La "violación de la confidencialidad" estuvo involucrada porque McClendon publicó su queja en línea y les dio a otros metodistas unidos la oportunidad de firmarla públicamente. Su sitio web desde entonces ha sido eliminado.
La confidencialidad juega un papel muy importante en todas las denuncias contra el clero metodista unido, pero el caso de la Obispa Carcaño parece un ejemplo extremo.
En primer lugar, nadie excepto los/as involucrados/as en la investigación saben con precisión qué violaciones se alegan contra la Obispa Carcaño. Fuentes bien informadas en la Conferencia de California-Nevada sugieren que las quejas involucran acusaciones de irregularidades financieras, malversación administrativa e incluso nepotismo. A diferencia de los cargos civiles y penales que se presentan públicamente y que a menudo decide una entidad como un gran jurado, la iglesia se protege a sí misma de tal escrutinio. La única manera de que el pueblo metodistas unido en general sepa si las acusaciones contra la Obispa Carcaño son válidas, es esperar un juicio eclesiástico. Incluso entonces, el oficial que preside, generalmente un/a obispo/a jubilado/a, tiene el derecho de cerrar los procedimientos a los/as observadores/as.
En segundo lugar, las quejas contra el clero y los/as obispos/as metodistas unidos/as han sido armas notorias en las continuas luchas de poder de La IMU. Los/as pastores/as activistas a menudo pueden convertirse en blanco de quejas, ya sea que estén justificadas o no.
A diferencia de los cargos penales, en los que los fiscales deben presentar pruebas claras de la mala conducta, las denuncias de la iglesia pueden ser tergiversadas por motivos políticos para que se ajusten a uno de los "delitos imputables" enumerados en el Libro de Disciplina, párrafo 2702. Estos delitos son:
• Inmoralidad que incluye pero no se limita a no ser célibe en la soltería o no ser fiel en un matrimonio heterosexual.
• Prácticas declaradas por la Iglesia Metodista Unida como "incompatibles" con las enseñanzas cristianas, que incluyen pero no se limitan a: ser públicamente homosexual practicante o realizar ceremonias que celebran uniones homosexuales o realizar ceremonias de bodas entre personas del mismo sexo.
• Delito.
• Desobediencia al orden y disciplina de La Iglesia Metodista Unida.
• Difusión de doctrinas contrarias a las normas establecidas de doctrina de La Iglesia Metodista Unida.
• Relaciones y/o comportamiento que socava el ministerio de otro/a pastor/a.
• Abuso infantil.
• Abuso sexual.
• Mala conducta sexual incluyendo el uso o posesión de pornografía.
• Acoso, que incluye, entre otros, acoso racial y/o sexual.
• Discriminación racial o de género.
• Malversación fiscal.
Al evaluar cuáles podrían ser las acusaciones en su contra, considere este breve resumen del ministerio de la Obispa Carcaño durante los últimos 50 años en La Iglesia Metodista Unida.
Si bien es una defensora de la inclusión total de las personas LGBTQ en la vida metodista unida, la Obispa Carcaño no se ha identificado con la comunidad "queer" y está en un matrimonio heterosexual. Ella no ha llevado a cabo ninguna ceremonia de boda entre personas del mismo sexo, ni ha permitido que se celebren en una iglesia metodista unida. Tampoco se ha involucrado en ningún abuso sexual o mala conducta sexual, prácticas que seguramente habrían salido a la luz antes de ahora en sus muchos años de ministerio.
La historia de su ministerio también muestra que es muy poco probable que haya cometido un delito, excepto traspasar las restricciones fronterizas en su defensa de la reforma migratoria. Como miembro de MARCHA desde hace mucho tiempo, es conocida por intentar llevar a todas las razas, etnias y géneros a la mesa de poder, por lo que la discriminación de ese tipo también parece poco probable.
Ha representado públicamente a La Iglesia Metodista Unida en numerosas ocasiones. Ha enseñado y predicado en conferencias anuales de La IMU y en iglesias metodistas en América Latina y el Caribe. También ha predicado en iglesias en la Conferencia de Seúl de la Iglesia Metodista en Corea. Como presidente del Grupo de Trabajo de Inmigración del Concilio de Obispos/as, Carcaño se reunió con senadores/as y representantes de EE. UU. y habló en reuniones públicas en la Casa Blanca y en Ginebra, Suiza. Ella testificó ante un subcomité de asuntos de inmigración de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Actualmente preside la Junta de “The California Endowment”, una fundación de salud con un patrimonio de $4 mil millones y que es responsable desde el punto de vista fiscal ante el estado de California.
Dado que su historial de servicio aparentemente refuta la mayoría de las "ofensas imputables", solo podemos especular si las acusaciones se refieren a la interferencia con el ministerio de otro/a pastor/a o malversación fiscal. La malversación fiscal a veces se ha usado contra obispos/as de color, particularmente en África. Si la Obispa Carcaño ha cometido malversación fiscal, ¿dónde está la evidencia de su mala conducta? Si ha usado el dinero de la iglesia de manera inapropiada, no lo ha usado abiertamente para adquirir lujosas casas, costosos autos deportivos o lujosas joyas.
Por lo tanto, queda la pregunta: ¿qué se ha alegado contra la Obispa Carcaño que validaría una suspensión de un año en violación del Libro de Disciplina? ¿Por qué ha sido "invisibilizada" de la vida metodista unida? ¿Se están investigando adecuadamente las denuncias en su contra, sin prejuicios, de manera que le permita enfrentar a sus acusadores/as y revisar las pruebas en su contra? ¿Tiene ella un/a abogado/a adecuado/a para defenderse?
Sobre todo, ¿qué ha motivado al Colegio Episcopal de la Jurisdicción Oeste a imponer un castigo tan severo a la Obispa Carcaño antes de que su caso sea investigado y juzgado? Dado que el Colegio de la Jurisdicción Oeste se ha demorado en el caso de la Obispa Carcaño, ¿por qué el Concilio de Obispos/as no ha asumido su caso, si está facultado para hacerlo de acuerdo con el Párrafo de Disciplina 413(d)(iv)? Seguramente el Concilio en pleno querría que se hiciera justicia a uno/a de sus miembros.
El 8 de marzo no sólo fue un día tristemente significativo para la Obispa Carcaño; el 8 de marzo fue un día igualmente doloroso para toda La Iglesia Metodista Unida, ya que su reputación pública como un vehículo de la justicia de Dios, ha sido mancillada por el trato dado a su primera obispa latina, quien ha sido una voz abierta en favor de la ley y la justicia tanto en la iglesia como en la sociedad. A menos que la Obispa Carcaño sea llevada a un juicio público en la iglesia, es posible que nunca sepamos qué acusaciones se han presentado en su contra, si esas acusaciones son válidas y cuánto daño le han hecho a ella, a su ministerio, a su familia y a La Iglesia Metodista Unida. Iglesia.
A menos que el caso de la Obispa Carcaño se vuelva más transparente, la perniciosa cultura del secreto de La IMU conseguirá otra víctima.
* Astle de Dallas es comunicadora metodista unida desde hace mucho tiempo, directora espiritual certificada y miembro de La Iglesia Metodista Unida St. Stephen en Mesquite, Tejas. Para ver la publicación original de este artículo en inglés, abra aquí.
** El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Noticias Metodistas Unidas para la audiencia hispano/latina. Puede contactarle al (615)742-5155 o por el correo: [email protected].