La atención pastoral, la oración y las protestas son algunas de las formas en que las congregaciones metodistas unidas están apoyando a miembros de la iglesia y a otras personas, afectadas por los drásticos recortes de la administración Trump.
Los líderes de la iglesia asesoran, alientan y orientan sobre qué hacer cuando los agentes de ICE tocan las puertas de la iglesia buscando personas para detenerlas y deportarlas.
En la Universidad de África en Zimbabue se suspendieron los programas de investigación de la malaria y la tuberculosis, y el personal que participaba en esos esfuerzos ya no reciben sus sueldos después de que se suspendiera la financiación de USAID.
Los metodistas unidos se encuentran entre las organizaciones cristianas y judías que están demandando al gobierno, para impedir que los agentes de ICE interfieran en su ministerio con inmigrantes y los culto regulares.